viernes, 13 de febrero de 2026

Memoria que late: encuentro con Raquel Espinosa en el Bar Alta Región

En un bar de Salta, el 13 de febrero de 2026, se produjo un encuentro inesperado entre Fernando Pequeño Ragone, nieto del gobernador desaparecido Miguel Ragone, y la escritora Raquel Espinosa. Lo que comenzó como una conversación sobre un proyecto literario se transformó en algo más profundo: el descubrimiento de cómo un hecho traumático de 1976 —cuando la policía irrumpió en la finca familiar de Raquel buscando información sobre el secuestro— se convirtió en el puente que los conecta cincuenta años después.


Por Fernando Pequeño Ragone, asistido con NotebookLM  y Claude IA

La mañana del 13 de febrero de 2026 me encontré con Raquel Espinosa en el Bar Alta Región de Salta, sin imaginar que ese encuentro sería uno de esos momentos que la vida te regala cuando menos lo esperas. Yo había llegado con mi agenda habitual: documentos, proyectos de memoria, la urgencia de los cincuenta años del golpe empujándome a seguir armando el rompecabezas de mi abuelo Miguel Ragone. Pero Raquel llegó con algo que no esperaba: una herida.

Cuando me contó sobre aquella noche de 1976, cuando tenía dieciséis años y la policía irrumpió en la finca de Los Álamos buscando —o simulando buscar— información sobre el secuestro de mi abuelo, sentí algo que no puedo explicar del todo. Era como si el tiempo se plegara sobre sí mismo. Allí estaba ella, una adolescente aterrada en la oscuridad de una finca, su padre enfrentando a los uniformados, el miedo infiltrándose en cada rincón de esa casa. Y aquí estábamos nosotros, cincuenta años después, en un bar de Salta, intentando que ese terror no haya sido en vano.

Me impactó profundamente su sensibilidad. No hablaba como académica ni como testigo distante. Hablaba desde el cuerpo, desde el recuerdo que todavía le pesa. Raquel no eligió a Ragone por un interés intelectual abstracto; lo eligió porque aquella noche la policía lo convirtió en parte de su biografía, lo metió a la fuerza en su historia personal. Y ahora, décadas después, ella quiere transformar ese miedo en literatura, en ficción que repare lo que el silencio rompió.

Lo que más me sorprendió fue descubrir cómo un hecho traumático de su vida se convertía en el puente que nos ponía en sintonía en el presente. Yo cargo con el duelo de un abuelo que nunca conocí, con la responsabilidad de mantener viva una memoria que muchos quisieran enterrar. Pero Raquel carga con algo distinto y complementario: el recuerdo de lo que el terror hizo con las familias comunes, con los que "no hablaban de política", con los que vivían en fincas alejadas y que de pronto se vieron arrastrados al horror de la dictadura.

Nuestras memorias se encontraron ese día en el Bar Alta Región como dos ríos que confluyen. Ella trae la memoria del miedo campesino, del silencio impuesto a las familias rurales; yo traigo la memoria del liderazgo truncado, de la búsqueda incansable de justicia. Y juntos, sin haberlo planeado del todo, estamos construyendo algo nuevo: una memoria que ya no es solo mía ni solo suya, sino que se vuelve colectiva, compartida, viva.

Intento recuperar ahora el sentido trascendente de ese pequeño encuentro en el bar porque creo que allí se gestó algo importante. No fue solo una conversación sobre un proyecto literario o sobre mis archivos documentales. Fue el momento en que entendí que la memoria de mi abuelo necesita salir de los tribunales, de los sitios oficiales, de los discursos políticos, y entrar en la ficción, en la imaginación, en el arte. Raquel me mostró que hay otro camino para mantener vivo a Miguel Ragone: convertirlo en personaje, en narración, en símbolo que trascienda los datos del juicio.

Maffía también sostiene que lo personal es el fundamento de la subjetividad política. Cuando le conté a Raquel sobre mi blog personal, sobre cómo he ido documentando no solo los hechos históricos sino también mis propias reflexiones, mis dudas, mis angustias en este proceso de construcción de memoria, ella entendió inmediatamente que esa intimidad no es un desvío sino el centro mismo del trabajo político. No podemos construir memoria colectiva si no partimos de reconocer nuestras propias heridas, nuestros propios vínculos subjetivos con el pasado.

Le ofrecí todo mi ecosistema digital —los documentales, las entrevistas, los registros del juicio— porque entendí que ella puede hacer con eso algo que yo no puedo: transformarlo en una novela que llegue a lugares donde mis documentos nunca llegarán. Y a ella le pedí que fuera lectora crítica de mi próximo libro sobre el 2006, sobre la justicia transicional, sobre mi experiencia política. Es un pacto extraño y hermoso: yo le doy las fuentes para que ella cree ficción; ella me ayuda a pulir mi realidad para que se vuelva legible.

Pienso en ese encuentro como un punto de partida para cosas trascendentes porque intuyo que allí se sembró algo. La novela que Raquel escribirá sobre mi abuelo —aunque omita su nombre, aunque lo llame simplemente "el” "— será una forma de reparación que ningún juicio puede dar. Será la posibilidad de que alguien que nunca oyó hablar de Miguel Ragone se encuentre con él en las páginas de un libro, lo sienta humano, lo imagine en sus últimas horas, lo llore como merece ser llorado.

Y al mismo tiempo, ese encuentro me enseñó algo sobre mí mismo. Durante años he trabajado la memoria de mi abuelo desde la militancia, desde la asociación, desde los sitios históricos y las placas conmemorativas. Pero ese día con Raquel entendí que también necesito permitir que otros hagan su propia memoria de Ragone, que lo habiten desde sus propias heridas, desde sus propios recuerdos. La memoria no puede ser un patrimonio exclusivo de la familia; debe ser un bien común, un territorio abierto donde cada uno pueda encontrar su propio vínculo con el pasado.

Hay algo profundamente esperanzador en que, cincuenta años después del golpe, una mujer que fue aterrada por la policía en una finca de Los Álamos y el nieto del gobernador desaparecido se sienten juntos en un bar y decidan, simplemente, no dejar que el olvido gane. Que decidan, cada uno desde su lugar, seguir construyendo sentido sobre ese pasado que todavía nos habita.


El Bar Alta Región se convirtió esa mañana en un pequeño laboratorio de futuro. Un lugar donde la literatura y la política, la intimidad y la historia, el trauma personal y el duelo colectivo se encontraron para imaginar nuevas formas de hacer memoria. Y yo salí de allí convencido de que este encuentro, aparentemente pequeño, es en realidad el inicio de algo mucho más grande: una forma nueva de mantener vivo a Miguel Ragone, no solo como víctima de la dictadura, sino como inspiración para seguir imaginando y construyendo otros mundos posibles.

Porque al final, eso es lo que mi abuelo intentó hacer en sus pocos meses de gobierno: imaginar y construir otra Salta, otra Argentina. Y si Raquel y yo, cada uno desde nuestro oficio, logramos mantener viva esa capacidad de imaginar otros futuros, entonces ese encuentro en el bar habrá sido verdaderamente fundacional.

sábado, 3 de enero de 2026

El Dilema de Venezuela: Entre la "Liberación" Imperial y el Naufragio de la Soberanía

 

El Dilema de Venezuela: Entre la "Liberación" Imperial y el Naufragio de la Soberanía [1] [2] [3]

(Gemini 3.0)[4]


La invasión estadounidense a Venezuela el 3 de enero de 2026 se presenta como un sacrificio del derecho internacional en favor de la hegemonía de una potencia, planteando un conflicto ético profundo entre la supuesta "misión de rescate" y la violación flagrante de la soberanía nacional. La tesis central de este análisis sostiene que la soberanía es un pilar innegociable y la única muralla que protege a las naciones pequeñas frente a los imperios, argumentando que el colapso venezolano no fue un fenómeno espontáneo, sino el resultado de un "asedio medieval moderno" y una guerra económica asimétrica diseñada para fabricar las condiciones sociales que justificaran una intervención militar. Este escenario problematiza la legitimidad de la democracia impuesta por la fuerza, la cual es descrita como un "espejismo de liberación" que, en lugar de restaurar libertades, instrumentaliza el discurso de los derechos humanos para validar la agresión militar, considerada la violación de derechos más masiva y destructiva posible. Al comparar este suceso con antecedentes como el derrocamiento de Evo Morales en Bolivia, el texto advierte que estas intervenciones buscan el control de recursos estratégicos bajo el barniz de la recuperación democrática, convirtiendo a las naciones en protectorados dependientes. En este contexto, mientras líderes como el presidente Milei celebran el ataque, el análisis concluye que la soberanía debe rearticularse como el primer derecho humano de un pueblo —el derecho a existir sin permiso de nadie—, ya que la democracia pierde toda su potencia cuando se transforma en un simple eslogan para la ocupación extranjera.

 

Soberanía o Barbarie: El Imperativo de la No Intervención en Venezuela [5]

La madrugada del 3 de enero de 2026 quedará registrada en la memoria de América Latina como el día en que el derecho internacional fue sacrificado en el altar de la hegemonía estadounidense. La invasión militar de Estados Unidos en territorio venezolano y la captura de su presidente, Nicolás Maduro, no pueden leerse bajo el barniz de una "gesta heroica" o una "misión de rescate". Se trata, en términos crudos, de una violación flagrante a la soberanía de una nación y un golpe devastador a la autodeterminación de los pueblos.

1. La Soberanía: Un Pilar Innegociable

La idea de que una potencia extranjera tiene el derecho moral o legal de decidir quién gobierna un territorio ajeno es un retroceso de siglos en la civilización política. El apoyo incondicional a la soberanía de Venezuela no es necesariamente un respaldo a la figura de un gobernante, sino la defensa de un principio universal: los problemas de los venezolanos deben ser resueltos por los venezolanos.

Cuando un ejército extranjero cruza una frontera bajo el pretexto de "restaurar la democracia", lo que realmente está haciendo es destruir la base misma de esa democracia: la capacidad de un pueblo de ser arquitecto de su propio destino. La soberanía no es un concepto elástico que se rompe cuando a una potencia no le gusta un régimen; es la única muralla que protege a las naciones pequeñas de la voluntad de los imperios.

2. La Fabricación del Colapso: La Estrategia del Desgaste

Para entender la invasión de anoche, es imperativo mirar hacia atrás. Estados Unidos no intervino en un país que colapsó por generación espontánea. Durante años, Venezuela fue sometida a una guerra económica asimétrica. Las sanciones, el bloqueo de activos y el aislamiento financiero funcionaron como un asedio medieval moderno.

Esta presión no buscaba "ayudar" al pueblo venezolano, sino asfixiar su economía hasta volverla inviable, creando las condiciones sociales para justificar una intervención militar. Presentarse hoy como los "liberadores" de un desastre que ellos mismos ayudaron a profundizar es una muestra de cinismo geopolítico. La no intervención es el único camino ético porque reconoce que la crisis de un país no es una invitación al saqueo o al control estratégico de sus recursos naturales.

3. Antecedentes de la Infamia: De Bolivia a Venezuela [6]

La agresión actual contra Venezuela no es un hecho aislado, sino parte de una coreografía de intervención que América Latina conoce bien. No podemos olvidar el proceso de desestabilización que culminó en el derrocamiento de Evo Morales en Bolivia. Aquel golpe, impulsado por una combinación de disturbios sociales financiados, la traición de las fuerzas de seguridad y el aval de organismos internacionales como la OEA, sentó un precedente nefasto.

En Bolivia, como ahora en Venezuela, se utilizó el discurso de la "recuperación democrática" para interrumpir un proceso soberano y facilitar el acceso a recursos estratégicos. Aquella intervención demostró que, para el imperio, la democracia es solo una palabra que se usa cuando el resultado electoral le es favorable y se desecha cuando un pueblo elige un camino de independencia. La caída de Evo Morales fue el ensayo de laboratorio para lo que hoy presenciamos en Caracas: la sustitución de la voluntad popular por la fuerza de las botas.

4. Argentina y el Espejismo de la "Liberación"

En nuestro país, el presidente Javier Milei ha celebrado este ataque como una victoria de la libertad. Sin embargo, este alineamiento ignora una verdad histórica: las invasiones de Estados Unidos nunca han dejado democracias robustas a su paso, sino protectorados dependientes y sociedades fracturadas.

La juventud argentina, seducida por una narrativa de "eficacia" y memes que glorifican la fuerza, corre el riesgo de olvidar que la soberanía de Venezuela es también la soberanía de la región. Si aceptamos que el territorio venezolano puede ser invadido hoy por no alinearse con Washington, estamos aceptando que la autonomía de cualquier país latinoamericano tiene fecha de vencimiento. La libertad que se impone con bombardeos es, en realidad, una nueva forma de servidumbre.

5. Derechos Humanos: El Riesgo de la Instrumentalización

Existe una tensión dolorosa respecto a los organismos de derechos humanos. Se les critica por denunciar la invasión pero "callar" ante las faltas de la gestión de Maduro. No obstante, esta es una trampa argumentativa.

Defender la soberanía y la no intervención no implica ignorar los abusos internos; implica comprender que la agresión militar extranjera es la violación de derechos humanos más masiva y destructiva posible. Un misil no distingue entre un militante oficialista y un ciudadano opositor. El "desguace humano" que se atribuye al régimen de Maduro no se soluciona con el desguace físico que provoca una guerra. El uso de los derechos humanos como pretexto para la guerra es la máxima perversión de esos mismos derechos.

6. El Exilio y la Desilusión del Mañana

Muchos venezolanos en el exterior hoy celebran, movidos por el dolor del destierro. Pero esta "esperanza" es frágil. La historia nos enseña que cuando una potencia extranjera instala un gobierno, este responde a los intereses de quien puso los tanques, no de quienes sufrieron el exilio. La verdadera reconstrucción de Venezuela solo puede nacer de un diálogo interno libre de botas extranjeras sobre su suelo.

Conclusión: Rearticular la Resistencia

Hoy más que nunca, el concepto de soberanía debe ser re-articula como un elemento de resistencia. La democracia pierde toda su potencia cuando se convierte en un eslogan para la ocupación.

Apoyar la soberanía de Venezuela es un acto de legítima defensa para toda América Latina. Es decir que nuestros territorios no son campos de batalla para las potencias mundiales y que nuestra dignidad no está en venta. La resistencia al embate del imperio comienza por entender que la soberanía es el primer derecho humano de un pueblo: el derecho a existir sin permiso de nadie.

 



[1] Orden: Indaga noticias en Latinoamérica sobre la invasión de Venezuela anoche por parte de Estados Unidos. Indaga los motivos y el paradero y situación actual del presidente Maduro. Explora la posición del presidente Milei sobre el ataque. Explora las repercusiones del ataque en las redes sociales de Argentina, construyendo una tendencia estructurada en las principales dimensiones encontradas en las opiniones. En un segundo momento, analiza las opiniones de los venezolanos que dejaron Venezuela culpabilizando la política interior de Maduro en el país y merita si puede informarse como consecuencia de la propia e histórica presión de Estados unidos sobre la economía y la política venezolana. Con este análisis confronta la idea de venezolanos que, diseminados en el mundo, hoy están a favor de la invasión de Estados Unidos a Venezuela, centrados en analizar un posible régimen totalitario de Maduro sin mirar la estrategia de intervención de Estados unidos en la soberanía nacional de Venezuela y las consecuencias. Finalmente merita a cerca de la tensión democracia – soberanía y proyecta el modo en que el concepto de democracia pierde potencia para la resistencia en esta situación y el modo en que el concepto de soberanía se re articula como elemento necesario para la resistencia al embate del imperio.

[2] Orden: Amplia indagando la opinión de los jóvenes en redes sociales. Encuentra las principales dimensiones de sus opiniones. Releva solo para el territorio argentino. Merita la relación entre la opinión del presidente Milei y las dimensiones encontradas en las opiniones de los jóvenes.

[3] Orden: Amplia analizando la siguiente tensión. Entre opiniones de ciudadanos argentinos en contra de la política de Maduro, surgen proposiciones que conectan la incidencia de organizaciones de derechos humanos con el régimen que ellos consideran totalitario, de Maduro. Se plantea la contradicción de organizaciones de derechos humanos que reaccionarían sobre la invasión extranjera de EEUU en Venezuela, pero no considerarían el desguace humano de un régimen que consideran totalitario. Merita. Analiza, descompone en dimensiones que permitan la explicación del fenómeno. 

[4] La construcción de este texto se explicita en las ordenes expuestas en las al final.

[5] Orden: Re elabora el ensayo introduciendo la idea del apoyo incondicional a la soberanía y la no intervención de estados unidos en el territorio de Venezuela.

[6] Orden: Incluye una mención del proceso de intervención que derroca el gobierno de Evo Morales en Bolivia.


domingo, 28 de diciembre de 2025

Burbujas Invisibles: Cómo las Redes Sociales Deshacen el Tejido Argentino y Anteño

¿Conectados o Fragmentados? La paradoja argentina de las redes sociales que prometen unión pero disuelven lazos

"Coquito" en El Mollar, Anta. 

Imagina una mañana en la casa rural de El Mollar, donde el sol apenas calienta las lomas cargadas de quebrachos hacia el Parque Nacional El Rey. Coquito, un joven solo en esa casa de tablas de un viejo “pacará” aprovechado, despierta con el celular en la mano. Desliza TikTok: videos virales de Buenos Aires, memes porteños, tendencias globales que nada saben de su realidad. Su grupo de WhatsApp familiar vibra con mensajes efímeros —un emoji, un audio cortado, una foto de comida que nadie come juntos—. Coquito se siente conectado al mundo, pero más solo que nunca. Esta no es ficción: es el pulso de una sociedad salteña donde las redes sociales, bajo la sombra del neoliberalismo, aceleran la desagregación silenciosa de lo que fuimos.​ topia

Todo comienza con la desafiliación, ese término que Robert Castel acuñó como una herida abierta. En los 90, el vendaval neoliberal barrió empleos estables, coberturas sociales, escuelas públicas que unían mundos distintos. Quedaron sujetos flotantes, sin anclaje en fábricas o barrios sólidos. Las redes sociales llegan entonces como salvavidas digitales, pero en realidad profundizan el vacío: prometen pertenencia instantánea, entregan burbujas algorítmicas donde solo ves ecos de ti mismo. En Argentina, clases medias que Svampa vio mutar en fragmentos rivales ahora se encierran en cámaras de eco de Facebook o Instagram, polarizados hasta el odio mutuo.studocu+1

Piensa en los pequeños grupos, esas células vivas de la vida cotidiana —familias, equipos de fútbol barrial, mates compartidos—. Enrique Pichón-Rivière, el sabio de la psicología social argentina, ya advertía que los vínculos débiles impiden grupos operativos, capaces de cambio real. Hoy, WhatsApp los transforma: saturación de mensajes que reemplazan miradas cara a cara, likes que miden valor en lugar de palabras que construyen. La identidad grupal se desestructura primero en silencios digitales, luego se fragmenta total: el "nosotros" se disuelve en "yos" compitiendo por atención viral. Jóvenes salteños, con celulares compartidos en hogares precarios, navegan mundos globales que erosionan su arraigo local —desterritorialización pura, donde lo salteño choca contra algoritmos indiferentes.psico+1

El neoliberalismo no es solo economía; es un dispositivo que fabrica subjetividades rotas, listas para el consumo individual. Jesús Martín-Barbero lo vio venir: comunidades convertidas en públicos segmentados por el mercado, donde la diversidad se confunde con aislamiento. En Salta, comunidades indígenas acceden ocho veces menos a internet, quedando doblemente excluidas —no solo del ancho de banda, sino de los flujos de poder que ahora corren por cables invisibles. La pandemia lo aceleró todo: aulas virtuales que fragmentaron aún más la educación, como documentó Tiramonti, dejando fragmentos incomunicables donde el Estado ya no teje sentido común.scribd+1

Pero esta fractura no es inevitable, como un destino escrito en código binario. Investigadores argentinos —desde Pichón hasta equipos de la UNSa— señalan salidas: recuperar lógicas de pequeños grupos presenciales, internet comunitario que priorice lo territorial sobre lo viral, narrativas transmedia que unan en lugar de segregar. Juan podría apagar el celular un rato, reunirse con los del barrio, tejer lazos que resistan burbujas. Las redes exponen la herida, pero también podrían curarla si las usamos como puente, no como jaula. En esta Argentina fragmentada, la elección es nuestra: ¿seguir deslizando hacia el vacío, o reconstruir el tejido, hilo a hilo?investigarenred+1

viernes, 26 de diciembre de 2025

¿Vigilando a los vigiladores? El peligro de mercantilizar la prevención de la tortura en Salta

Salta, 26 de diciembre de 2025

La reciente convocatoria de la Cámara de Diputados para integrar el Comité para la Prevención de la Tortura esconde una trampa de legitimidad. Al exigir "experiencia en el sector privado" para sus comisionados, se abre la puerta a que los intereses del mercado y la cultura policial de las agencias de seguridad privada colonicen un organismo que debería ser el último bastión de los derechos humanos. ¿Podemos confiar en que quienes forman parte del negocio de la seguridad fiscalicen con rigor la violencia institucional que ellos mismos, a veces, replican?

 Por Fernando Pequeño Ragone

En el llamado a concurso se lee claramente el siguiente párrafo … “Acreditación de experiencia directa en sector privado, y/o sector público en prevención de la tortura, mediante la certificación correspondiente” en alusión a los requisitos que entre muchos otros pueda o deba tener quien aspire a concursar.

Llamado en línea en https://boletinoficialsalta.gob.ar/instrumento.php?cXdlcnR5dGFibGE9QXwxMDAxMzE1NTUmZGF0YT0yMjA5N3F3ZXJ0eQ==


Un dilema a partir de la experiencia y de la creencia.

Como ciudadano comprometido con la defensa de las garantías fundamentales, observo con profunda alarma las condiciones del reciente llamado a concurso para el Comité para la Prevención de la Tortura de nuestra provincia. Al leer que se valorará la experiencia en el "sector privado" para un cargo de tal magnitud, no puedo evitar preguntarme: ¿Estamos diseñando un órgano de control o una mesa de enlace corporativa?

Sostengo con firmeza que incluir perfiles provenientes del mercado de la seguridad en este Comité no es un avance técnico, sino un riesgo directo para su independencia. Aquí expongo mis razones:

 

1. El conflicto de intereses es inevitable


Me preocupa que la "lógica del mercado" termine creando zonas grises de influencia. Si quienes deben fiscalizar instituciones privadas de seguridad o salud mental provienen de esos mismos sectores, la supervisión se suaviza. Los vínculos previos y la afinidad con modelos que priorizan la rentabilidad por sobre el bienestar humano corren el riesgo de transformar las inspecciones en meros trámites de cortesía empresarial.

 2. No se puede proteger un derecho con lógica de mercado


La seguridad privada, por definición, es una mercancía: protege a quien puede pagarla. Por el contrario, la prevención de la tortura es un mandato de igualdad absoluta. Introducir una visión mercantilista en un órgano de derechos humanos desvirtúa nuestra misión: proteger a los más excluidos, a los invisibles del sistema, a quienes no tienen lugar en la "secesión de los exitosos".


 3. El reciclaje de sesgos autoritarios


Es una realidad insoslayable en Salta: el sector de la seguridad privada es el refugio laboral de personal retirado de fuerzas policiales y armadas. Al valorar esta experiencia, el Comité corre el riesgo de integrar a personas formadas en la misma cultura institucional que debe ser monitoreada. ¿Cómo va a detectar un maltrato quien lo ha naturalizado durante toda su carrera castrense?


 4. La amenaza a la independencia funcional


Para que el Comité cumpla con el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura (OPCAT), debe ser técnica y éticamente independiente de cualquier interés. Legitimar la experiencia privada como un valor de idoneidad es entregarle una llave a las cámaras empresariales. Nuestra misión no es fomentar el negocio de la seguridad, sino reducir el poder punitivo y evitar el abuso.


 5. El riesgo de la "autorregulación"


Temo que un perfil técnico "del mercado" tienda a validar la autorregulación de las empresas en lugar de aplicar inspecciones sorpresivas y exhaustivas. En una provincia donde ya hemos visto habilitaciones irregulares y condiciones indignas, no podemos permitir que la fiscalización esté despojada de una mirada civil pura y libre de intereses comerciales.

 

Estoy convencido de que la verdadera eficacia del Comité para la Prevención de la Tortura de Salta, no radica en "entender el mercado", sino en mantener una distancia ética absoluta de él. La integridad física y moral de las personas bajo custodia del Estado o de privados no puede ser negociada bajo ningún criterio de rentabilidad.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

La narrativa histórica y el desafío del negacionismo en el acto por el dia internacional de los ddhh en U N Sa

Esta mañana compartí en la U N Sa un panel escuchando a viejos militantes litigantes en causas de derechos humanos. Fue durante un acto conmemorativo del 10 de diciembre. Me refiero a los compañeros David Leiva y Elena Rivero. Quedé impactado de la claridad conceptual del enfoque con el que no puedo dejar de coincidir, como parte de mis propias síntesis de vida en este transcurrir argentino buscando yo siempre; un gobierno popular sobre los cimientos nacionales de memoria, verdad y justicia.



Pensaba con ellos que el desafío contemporáneo para los organismos de derechos humanos reside en que nuestros discursos tradicionales se han agotado, dejando a las nuevas generaciones distanciadas de su experiencia histórica. En este contexto, necesitamos contestar al negacionismo con inteligencia, ya que el gobierno nacional utiliza un discurso relativizante sin negar totalmente la verdad de los procesos de exterminio y violencia a manos del Estado ocurridos en Argentina, porque después de los juicios de lesa humanidad nadie les creía. Este relativismo se manifiesta a través de publicaciones y videos que buscan interpelar a la sociedad, intentando justificar las acciones del aparato represivo sobre sectores que dicen haber sembrado un terror que perdura en el tiempo. Los llaman guerrilleros, zurdos, kukas, comunistas, entre otros modos. Tal vez es un error seguir planteando el "Terrorismo de Estado". Porque les facilita a los negacionistas un interrogatorio sobre la existencia de un "terrorismo insurgente" y desvirtúa la verdad al sugerir la necesidad de juzgar a las organizaciones armadas. Esas organizaciones político-militares insurgentes nunca tuvieron el monopolio real y concreto del uso de la fuerza en Argentina, a diferencia del Estado. Además, sus acciones no eran actos de terrorismo indiscriminado dirigidos a la población civil, sino que elegían un blanco específico dentro del sector opositor. En este tiempo de la batalla cultural es necesario entonces, enfocarse en el concepto de Genocidio, entendido como un proceso histórico que comenzó incluso antes de 1976 y que tuvo como objetivo producir una transformación profunda en la sociedad argentina. Es un plan que desde su origen buscó eliminar la solidaridad para instaurar el individualismo como valor supremo y ha sido muy exitoso. Tanto que la sociedad actual y la subjetividad de los jóvenes está moldeado por el proyecto genocida. Al hablar de los 30.000 desaparecidos yo quiero enfocarme en adelante en pensar no solo en las víctimas mortales, sino también en las personas que transitaron por los centros clandestinos de detención y en los hijos que presenciaron los secuestros de sus padres o estuvieron expuestos a los operativos, como yo tantos de mi generación.

El Presente y la Necesidad de la Movilización Social

Este día me sirve para pensar también que no es necesario que un gobierno llegue por un golpe de estado para ser autoritario y desaparecedor de personas. Hace varios meses que quienes transitamos por organizaciones de derechos humanos venimos advirtiendo los múlitples rasgos fascistas del gobierno nacional que se extiende en las provincias. Como el caso del recrudecimiento de las muertes en custodia de la policía de Salta y las detenciones ilegales. Son hechos comparables a los regímenes autoritarios y al nazismo, los cuales han comenzado a dar frutos represivos. Un ejemplo es el protocolo de Patricia Bullrich, calificado por los organismos como inconstitucional, represivo y fascista. O la construcción del enemigo interno. Si para la dictadura el enemigo era la "subversión apátrida, materialista y atea", para el gobierno actual mutó de "la casta" a los periodistas y, en general, a todos los sectores que se oponen a su plan, llegando a ser potencialmente el 80% de los argentinos. Y qué decir de la degradación de la justicia, con jueces que avalan las políticas represivas y de ajuste, a pesar de los innumerables recursos de inconstitucionalidad presentados.

Frente a esto quiero recuperar la enseñanza de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo: la necesidad de estar en la calle, porque los modelos de gobierno se modifican no tanto con tratados académicos sino con la gente movilizada. Por ahora, gana la estrategia de fragmentación y ataque rápido y sistemático a todos los sectores. Espero el tiempo en que el campo popular incorpore estrategias similares. No puedo dejar de mencionar la perspectiva internacional y la conciencia antiimperialista que nos hace falta recuperar entre las nuevas generaciones obnubiladas por la conectividad y la vieja promesa del derrame de los beneficios que EEUU dará al mundo.

Finalmente, si las derechas del mundo utilizan la fragmentación como arma estratégica, nuestra respuesta debe ser la construcción de herramientas que reviertan el individualismo impuesto. La tarea impostergable del campo popular es construir la unidad necesaria, combinando la reflexión académica con la movilización en la calle, para poder hacer frente a un gobierno que exhibe rasgos represivos y autoritarios. Y evitar que se consolide una narrativa que distorsiona la historia y legitima la violencia estatal, aprendiendo de las luchas pasadas y enfocando la acción política en el presente. Reconociendo y dando un lugar central a los militantes que sobrevivieron a la dictadura y que hoy forman parte de esa generación que está muriendo.


sábado, 6 de diciembre de 2025

Fernando Pequeño Ragone propone renovar la política popular frente a la crisis de representación en Salta

 En el plenario del Partido Unidad Popular en Salta, Fernando Pequeño Ragone realizó un análisis crítico sobre la crisis de representación política que atraviesa la provincia y el país, señalando el agotamiento de los liderazgos tradicionales y la necesidad de renovar la política popular.

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En un plenario del Partido Unidad Popular en Salta esta mañana de sábado, Fernando Pequeño Ragone compartió un análisis contundente sobre la situación política actual en la provincia y en Argentina, y planteó propuestas para revitalizar el campo popular ante un escenario marcado por la crisis de representación y el agotamiento de los liderazgos tradicionales.

Pequeño, referente de la Asociación Dr. Miguel Ragone y heredero político del exgobernador salteño Miguel Ragone, destacó que el problema central que enfrenta la política es una crisis profunda de representación que trasciende los partidos y afecta incluso a organismos de derechos humanos. Según explicó, esta crisis ha dado paso al personalismo, donde las figuras individuales —como Urtubey, Sáenz o Cristina Fernández de Kirchner— desplazan a los proyectos colectivos y a los modelos políticos estructurados.


El dirigente subrayó que muchos liderazgos, incluidos los justicialistas y de izquierda, están agotados y no logran adaptarse a los cambios culturales impulsados por la revolución tecnológica, en la que la derecha, en cambio, ha logrado imponerse con eficiencia. Criticó duramente al Partido Justicialista, al que describió como un aparato verticalista y clientelar que no sirve al campo popular salteño, sino que favorece a la oligarquía y a los sectores económicos tradicionales.


Pequeño cuestionó también la gestión kirchnerista en Salta, que priorizó la distribución de cargos antes que fortalecer la organización política local. En este sentido, exhortó a construir nuevos liderazgos, con mecanismos de control social y rendición de cuentas, para devolverle legitimidad al campo político.


Una de las ideas más polémicas de su intervención es la crítica a la “pureza ideológica” como un obstáculo táctico. Planteó la necesidad de flexibilizar posiciones para permitir alianzas estratégicas amplias capaces de enfrentar la avanzada de la extrema derecha, sin resignar principios, pero adaptándose a las exigencias del momento político.


Finalmente, Pequeño llamó a pensar una nueva expresión popular alejada de las estructuras tradicionales y fortalecida desde la justicia como herramienta vertebradora, en un contexto donde el desafío es recuperar la política como espacio real de liderazgo y representación social.


Su intervención reinstala el debate sobre la renovación del campo popular en Salta y la necesidad urgente de repensar las formas de hacer política frente a un escenario de crisis institucional y cambios culturales acelerados.


Reconfigurar el campo popular frente a la crisis política: reflexiones y desafíos tras la victoria de La Libertad Avanza en un plenario del Partido Unidad Popular

El plenario de Unidad Popular en la sede CTA Salta reunió a referentes y militantes para analizar la crisis de representación política tras la victoria de La Libertad Avanza. El encuentro destacó la urgencia de reconfigurar el campo popular frente a un modelo de “destrucción integral” del Estado y la sociedad, la consolidación de bloques gobernacistas y el desafío de construir una alternativa audaz y ética para 2027. Se debatieron las causas del fracaso electoral, el dilema entre pragmatismo y coherencia ideológica, y la necesidad de propuestas concretas que reconecten con una ciudadanía desencantada.


 

Sintetizamos aquí los análisis y debates de un plenario político centrado en la profunda crisis de representación y la necesidad de una reorientación estratégica para el campo popular tras la victoria electoral de La Libertad Avanza. Los participantes coinciden en que el gobierno nacional implementa un "modelo de destrucción integral" del Estado y la sociedad, con un discurso eficaz que le ha granjeado apoyo popular. A nivel provincial, este fenómeno se replica con la consolidación de "bloques gobernacistas" oportunistas, como el de los gobernadores del NOA, que se alinean con el poder central para negociar recursos, particularmente los derivados de la minería del litio.

El análisis autocrítico revela fallas estratégicas en las últimas elecciones, destacando el fracaso en la construcción de un frente electoral más amplio debido a personalismos y disputas internas entre figuras como Sáenz, Urtubey y Estrada. Esto abre un debate fundamental sobre el pragmatismo de las alianzas versus la coherencia ideológica. La discusión evidencia una crisis sistémica que trasciende lo electoral, caracterizada por la "degradación de la política", el reemplazo de los modelos por los personalismos y la desarticulación de los partidos tradicionales, con una crítica particularmente severa al estado actual del Partido Justicialista (PJ), descrito como una maquinaria burocrática y clientelar vaciada de su esencia.

Finalmente, el plenario establece como desafío central para el futuro la necesidad de construir una alternativa política para 2027. Esto implica ser "audaces, rupturistas y rebeldes", adaptarse a la revolución cultural y tecnológica que la derecha ha sabido capitalizar, y recuperar la centralidad de la ética en la política. La estrategia a seguir se basa en la consolidación de la estructura partidaria, la formación de cuadros y el desarrollo de propuestas concretas que permitan reconectar con una sociedad que percibe a toda la clase política como "lo mismo".

 

1. Diagnóstico del Contexto Político Actual

El Modelo Nacional de "Destrucción Integral"

Los participantes caracterizan al gobierno nacional como un proyecto de "destrucción integral, general, nacional, del estado, de la sociedad". Este modelo ataca los mecanismos básicos de interacción y solidaridad social, promoviendo una visión donde "todos somos enemigos de todos". A pesar de las expectativas previas, se reconoce que el gobierno logró una clara ratificación social en las elecciones, lo que le ha permitido avanzar con su agenda.

Dicha agenda incluye reformas estructurales que se discutirán en sesiones extraordinarias:

  • Reforma Laboral: Vinculada a un desprestigio del campo gremial.
  • Reforma Educativa: Acompañada de un ataque a la educación pública y al rol docente.
  • Reforma Fiscal.

Se señala que la "batalla cultural" actual es, en realidad, la consecuencia de una "batalla política que perdimos nosotros primero en los años anteriores", lo que generó una crisis en todo el "campo nacional popular, progresista, peronismo, kirchnerismo".

Consolidación del Poder Provincial y Geopolítica del Litio

Un análisis de los resultados electorales nacionales muestra un patrón recurrente en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta y San Juan: La Libertad Avanza obtuvo el primer lugar, seguido por el partido del gobierno provincial. Este fenómeno evidencia el rol protagónico que jugarán los gobernadores.

Se identifica la formación de un "bloque gobernacista" que busca negociar con el gobierno nacional. Un ejemplo claro es la alineación de los gobernadores del NOA, quienes buscan asegurar los recursos provenientes del modelo minero en la región, específicamente en el "triángulo del litio". Esta dinámica es vista como un factor clave para el diagnóstico político.

Lecciones Internacionales sobre el Progresismo

Se traen a colación ejemplos internacionales como advertencias sobre las debilidades del progresismo:

  • Chile: Una sociedad que hace cinco años movilizó a un millón de personas en las calles, hoy se encamina a elegir un gobierno de derecha o extrema derecha.
  • Honduras: Se menciona la intervención directa de Estados Unidos para impedir la victoria de una candidata progresista, un patrón que se considera similar a lo ocurrido en Argentina.

La conclusión es que el progresismo ha "pecado de esa tibieza", volviéndose demasiado parecido a sus adversarios y perdiendo la capacidad de generar transformaciones profundas, lo que finalmente es capitalizado por la derecha.

2. Autocrítica Electoral y el Dilema de las Alianzas

Fracaso en la Conformación de un Frente Amplio

Se realiza un análisis detallado de las negociaciones electorales fallidas en la provincia. La conducción nacional del espacio también jugó un rol, especulándose hasta último momento sobre posibles alianzas, como la suma de Gustavo Sáenz a la lista de Juan Manuel Urtubey. Finalmente, el partido de los participantes (UP) decidió retirarse del frente cuando se confirmó la candidatura de Urtubey, argumentando coherencia: "fuimos coherentes con lo que decimos y hacemos y nos fuimos".

El Debate sobre la "Pureza Ideológica" vs. el Pragmatismo

Surge un debate provocador sobre la estrategia de alianzas. Un participante plantea que una unión pragmática de todas las fuerzas opositoras, incluyendo a Sáenz y Urtubey, podría haber derrotado a La Libertad Avanza. Se cuestiona si la "pureza ideológica" es sostenible cuando el enemigo principal avanza.

"¿Qué carajo me importa que sea Sáenz, Urtubey o quien fuera si eso hubiese permitido ganarle a Milei?"

En contraposición, otra voz argumenta que si bien se necesita "flexibilidad ideológica", esta no puede ser "a cualquier precio". Aliarse con figuras como Urtubey es visto como "volver a hacer el círculo" y repetir errores pasados, ya que su gestión es conocida. La postura es clara: "nos podemos equivocar hacia adelante, pero no hacia atrás".

3. La Crisis de Representación y la Degradación de la Política

Del Modelo al Personalismo

Se argumenta que la política ha sufrido una profunda degradación, transitando desde la adhesión a modelos políticos (se cita el peronismo de Miguel Ragone como un ejemplo donde se votaba un proyecto) hacia un sistema basado en personalismos (Sáenz, Urtubey, Cristina Kirchner). En este contexto, "desapareció la política". El desafío principal para el campo popular es "volver a hacer aparecer la política", restituyendo el debate de ideas y proyectos por sobre las figuras individuales.

Crítica al Partido Justicialista (PJ)

El diagnóstico sobre el Partido Justicialista es terminal. Se lo describe como una estructura clientelar, verticalista y carente de democracia interna, donde los candidatos son designados "a dedo" desde hace 40 años. Se celebra irónicamente que haya dejado de ser "la gran herramienta electoral", porque "ese peronismo no nos sirve".

  • Degradación Histórica: Se recuerda que en Salta el PJ llegó a obtener solo el 3% de los votos en una elección.
  • Kirchnerismo en Salta: Se critica duramente al kirchnerismo por su falta de construcción política en la provincia durante 15 años, limitándose a "repartir cargos y guita" sin fortalecer el partido.
  • Fin de Ciclo: Se plantea que el peronismo histórico, como gran movimiento popular, está en crisis. Se estima que solo un 15% del padrón vota al peronismo, mientras que figuras disímiles como Alberto Fernández, Máximo Kirchner, Urtubey y Romero se reivindican peronistas, confundiendo al electorado.

Fragmentación Institucional

La crisis de representación no se limita a los partidos. Se señala una fragmentación deplorable y una falta de articulación en otras instituciones del campo popular, como los organismos de derechos humanos y el campo sindical. La degradación es generalizada y afecta a todas las "prácticas de organización y de participación".

4. La Batalla Cultural y Tecnológica

La Eficacia Comunicacional de la Derecha

Se reconoce que la derecha ha sabido dominar el nuevo ecosistema comunicacional. Su estrategia se basa en la velocidad y el impacto emocional, utilizando las redes sociales para instalar ideas de forma masiva.

"Se tiran un pedo, disculpen la expresión, y está en todas las redes sociales hasta el olor del pedo y saben hacerlo. Y eso es velocidad, nada más que velocidad e impacto de la idea en esos jóvenes."

Mientras tanto, se percibe que el campo popular sigue anclado en el debate ideológico tradicional, lo que resulta ineficaz en el contexto actual. La derecha no carece de ideología; simplemente la empaqueta en frases cortas y efectivas ("son todos cucas, todos chorros") que calan en la sociedad.

El Retroceso en la Agenda de Derechos Humanos

Uno de los retrocesos más alarmantes es en el campo de los derechos humanos. El debate ha sido desplazado por el gobierno:

  • De la Negación a la Reivindicación: Hace dos años, la lucha era contra los negacionistas ("no fueron 30.000"). Hoy, la lucha es contra los reivindicacionistas, que afirman "sí, fueron 30.000 y nos quedamos cortos porque van a ser más".
  • Postura Defensiva: El movimiento de derechos humanos, que antes "plantaba banderas y se nos respetaba", ahora se encuentra en una posición de "repliegue y defensiva".
  • Aniversario del Golpe: Existe una seria preocupación sobre cómo se podrá dar el debate en 2026, al cumplirse 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, en un clima tan adverso.

5. Lineamientos Estratégicos para el Futuro

Horizonte 2026-2027: Construcción Partidaria

El objetivo del plenario es mirar hacia adelante, entendiendo que las elecciones de 2027 son la "próxima parada obligatoria". Se plantea que el año 2026 no debe ser de espera, sino de acción para:

  • Definir una estrategia clara.
  • Consolidar la estructura del partido.
  • Repensar los modos de construcción política.
  • Desarrollar cuadros políticos y técnicos capaces de gestionar en caso de ganar elecciones.

La Necesidad de ser "Rebeldes y Revolucionarios"

Frente a la crisis y la degradación, se hace un llamado a adoptar una postura "audaz, rupturista y rebelde". Esto implica despegarse de las viejas estructuras y prácticas que han llevado a la derrota, y asumir la responsabilidad por los errores propios en lugar de culpar únicamente a factores externos.

Reivindicación de la Ética y el Control Social

Una propuesta central es la necesidad de una "revolución ética y moral" en la política. Se lamenta la pérdida de la honra en la dirigencia política y sindical, que asume cargos para luego traicionar a sus bases. Para contrarrestar esto, se insiste en la importancia de reconstruir mecanismos de control social e institucional sobre los representantes electos, una práctica que, como los congresos partidarios para la rendición de cuentas, se ha perdido por completo.

Desarrollo de Propuestas Concretas

Finalmente, se subraya la urgencia de generar propuestas tangibles para ofrecer a la sociedad. Se menciona la idea de trabajar en un "plan quinquenal" y proyectos específicos, como una reforma a la ley minera, para diferenciarse de una clase política que carece de proyectos y solo se enfoca en la disputa de poder. La meta es llegar a 2027 con un programa sólido que demuestre capacidad y visión de futuro.

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